LOS MISERABLES DE SIEMPRE

Los miserables de siempre, los de antes, los de ahora y los que vendrán, siempre anteponen sus intereses. Los miserables nunca piensan en el otro, tienen una visión de la vida egoísta, arbitraria y cruel. Faltos de empatía, de compromiso y solidaridad.

En distintos puntos del país autorizaron la apertura de gimnasios. Permitieron que volvieran a trabajar con los protocolos correspondientes y de buenas a primeras, se ordenó el cierre por cuestiones sanitarias. Los miserables deciden rápido y presurosos siempre en contra de la gente.

Mientras CABA  y Gran Buenos Aires, AMBA, se encuentra aún en confinamiento, mientras los gimnasios siguen cerrados, con sus dueños, profesores, entrenadores, empleados trabajando de manera clandestina, siguen liberando convictos por cuestiones de Covid,  el mundo al revés. Quién trabaja honestamente, quien paga sus impuestos,  sueldos. Quién genera empleo, quién se capacita, estudia e invierte debe trabajar en la clandestinidad y quién cursa una condena a la calle. Los miserables no dejan de sorprender.

En la calle te roban, te humillan, te matan y para los miserables no es importante. Los miserables están preocupados en sus números. Números que se les vienen en contra como una ola a punto de romper y arrasar con todo a su paso. Más de trescientos mil infectados, más de ocho mil muertos. Un sistema de salud a punto de colapsar. Sin embargo los gimnasios no son esenciales. Los gimnasios, señores miserables, no son focos de reunión. 

Señores miserables, los gimnasios sanan, curan, mejoran el sistema inmunológico.  Señores miserables, es tiempo de que cambien la receta, es hora de probar y escuchar otras opiniones. Señores miserables, es hora de convivir con un virus confiando en la responsabilidad de mujeres y hombres capacitados y que se les permita trabajar.

Y los medios masivos de comunicación? Los medios masivos de comunicación nunca se han preocupado por los atletas menos conocidos. Los medios masivos son cómplices al no transmitir, no quejarse. Son cómplices mirando a otro lado. Es más sencillo hablar de quién canta mejor o peor, en un programa diario que se encarga de mostrar las miserias de la gente cool.  Es “esencial" para los miserables, un programa de televisión miserable, que los quiten del centro de atención.

Es “esencial" un programa que busca la “Mejor Milanesa" en CABA, mientras atletas, profesores y demás, no están autorizados a trabajar.

Desde Deportes y Gimnasios renovamos nuestro compromiso para con los atletas. Fisicoculturistas, Peleadores, Profesores. Mujeres y Hombres del deporte olvidados. Nadie les ha regalado nada y cuando han representado a la Argentina, más que ayudar, siempre se le ha puesto una y otra traba.

Seguiremos reclamando que se los escuche, que se les permita trabajar. Seguiremos exigiendo desde nuestra revista, que a los atletas, sea la disciplina que sea se los apoye. Señores miserables, el deporte argentino no sólo es la pelotita.